Metodología: cómo funcionan nuestros análisis y señales
Aquí explicamos, sin cajas negras, cómo se calculan las lecturas que ves en la plataforma: el semáforo de Value Investing, el valor intrínseco, los criterios Buffett, la puntuación Rockefeller y el modelo de momentum. También publicamos los resultados de las pruebas con datos históricos y, sobre todo, sus límites. Son modelos cuantitativos que se aplican igual a todas las empresas: sirven para ordenar ideas y decidir qué estudiar, no para decirte qué hacer con tu dinero.
Dos modelos para dos preguntas distintas
La plataforma combina dos enfoques que no compiten entre sí. El de Value Investing pregunta: ¿es un buen negocio y su precio es razonable? Mira los resultados, la rentabilidad, la deuda, la caja y los múltiplos de valoración. El de momentum pregunta: ¿qué acciones tienen la tendencia de precio más fuerte? Solo mira precios.
Por eso una empresa puede estar en COMPRA en un modelo y no en el otro: miden cosas distintas. Palabras como COMPRA, VIGILAR, MANTENER o VENTA son los nombres de los tramos en los que cada modelo clasifica el resultado de sus cálculos; no son órdenes ni consejos sobre lo que debes hacer con tu dinero. Las puntuaciones tampoco son comparables: la del análisis de Value Investing va de 0 a 16 y la de momentum, de 0 a 100.
Todos los cálculos son deterministas: las mismas cifras de entrada dan siempre el mismo resultado. Los textos de resumen pueden redactarse con ayuda de modelos de lenguaje o con reglas fijas, pero el semáforo, las puntuaciones y los niveles de precio no los decide un modelo de lenguaje: salen de las fórmulas que describimos a continuación.
El semáforo de Value Investing: COMPRA, MANTENER o VENTA
Con los últimos resultados de cada empresa, el modelo revisa una veintena de señales y suma o resta puntos por cada una. Resultados frente a lo esperado: batir el beneficio por acción (BPA) en más de un 5 % suma 2 puntos y fallar en más de un 5 % resta 2; los ingresos suman o restan uno si se desvían más de un 2 % de la previsión; batir previsiones en al menos 3 de los últimos 4 trimestres suma uno y fallar en 2 o más resta uno.
Crecimiento y calidad: el BPA frente al mismo trimestre del año anterior (de +2 a −2 puntos), los ingresos interanuales, el BPA frente al trimestre anterior, el crecimiento de beneficios esperado, el ROE frente a la referencia de su sector, un margen neto inferior al 5 % (resta), la deuda frente a los fondos propios (suma por debajo de 0,4 y resta por encima de 1,8), el flujo de caja libre y un margen bruto superior al 55 % (suma).
Precio: el PEG (suma por debajo de 1 y resta por encima de 2,5), el precio/valor contable (resta por encima de 7 y más por encima de 12), un PER estimado muy alto (resta desde 45x, más desde 70x y más aún desde 100x), la reacción fuera de hora tras publicar (resta si la acción cae más de un 7 % y medio punto si sube más de un 8 %, porque esa subida ya está en el precio) y el precio objetivo medio de los analistas, que pesa poco porque suele ser optimista. Por último, el modelo compara el PER estimado con el rango histórico de la propia empresa (o, si no lo hay, con el de su sector): en la parte baja suma hasta 2 puntos y en la alta resta hasta 2.
Además, cuenta los problemas estructurales: pérdidas (ROE o PER estimado negativos), deuda muy alta (más de 2,5 veces los fondos propios), un beneficio que cae a la vez frente al año y al trimestre anteriores, caídas fuertes del BPA o de los ingresos, fallos repetidos frente a las previsiones o un PER extremo. Con todo ello decide: COMPRA si la suma llega a 5 puntos sin problemas estructurales (o con uno solo, si la suma llega a 7); VENTA si la suma cae a −3 o menos, o si se acumulan problemas estructurales con una suma negativa o nula; MANTENER, que la app muestra como «MANTENER / VIGILAR», en el resto de casos. COMPRA es una barra alta a propósito: la mayoría de las empresas quedan en MANTENER.
La suma se traduce en la nota de 0 a 16: COMPRA da de 11 a 16, MANTENER de 6 a 10 y VENTA de 0 a 5. La «confianza» que acompaña al semáforo sale de esa misma nota: Alta desde 12, Media de 6 a 11 y Baja por debajo de 6. Cada análisis enseña los motivos a favor y en contra que han sumado o restado, para que puedas comprobar el porqué.
Valor intrínseco (DCF) y margen de seguridad
Para estimar lo que vale una empresa usamos un descuento de flujos de caja (DCF). Se parte del flujo de caja libre actual, el dinero que le sobra tras pagar gastos e inversiones, y se proyecta 10 años con una tasa de crecimiento que depende de la calidad: un 12 % anual para las empresas que cumplen al menos 7 de los 8 criterios Buffett y pertenecen a una de las categorías de mayor peso de nuestra lista de seguimiento, un 8 % para las que cumplen al menos 5 y un 5 % para el resto. Después se añade un valor terminal con un crecimiento perpetuo del 2,5 % anual.
Cada flujo futuro se descuenta con el coste medio del capital (WACC). Partimos de un coste de los fondos propios del 10 %, que baja al 9 % si el ROE supera el 20 % y al 8 % si supera el 25 %, y sube al 12 % si el ROE es inferior al 10 %. La deuda se toma a un coste del 5 % con un 21 % de impuestos, y ambos costes se ponderan según la proporción de deuda y fondos propios. Si el flujo de caja libre es negativo o falta la capitalización, no calculamos valor intrínseco.
El valor resultante se compara con la capitalización bursátil. El margen de seguridad es (valor intrínseco − capitalización) ÷ valor intrínseco. La etiqueta del margen es «COMPRA FUERTE» por encima del 40 %, «COMPRA» por encima del 20 %, «ESPERAR» entre el 0 y el 20 % y «SOBREVALORADA» si es negativo. Son nombres de tramos del cálculo, no indicaciones de compra: un margen alto solo dice que el modelo estima un valor por encima del precio, con los supuestos fijos que se explican abajo. El criterio Buffett de precio atractivo exige un margen de al menos el 30 %.
Límites: es un modelo simplificado con supuestos fijos. Un punto más o menos de crecimiento o de tasa de descuento cambia mucho el resultado; no distingue bien a las empresas cíclicas o en plena fase de inversión, y algunos parámetros, como el tipo impositivo, están pensados para empresas estadounidenses. Úsalo como un orden de magnitud, no como un precio exacto. La cifra «Precio Justo» que ves en la ficha de empresa no sale de este cálculo: es el precio objetivo medio de los analistas.
Criterios Buffett y puntuación Rockefeller
El análisis Buffett comprueba 8 criterios de calidad, y cada uno vale un punto: negocio comprensible (que la empresa esté en una categoría de nuestra lista de seguimiento), ventaja competitiva o moat (6 sobre 10 o más), gestión capaz (5 sobre 10 o más), ROE por encima del 15 %, ROIC por encima del 15 % (estimado a partir del ROE y la deuda), márgenes saludables (neto por encima del 10 % o bruto por encima del 40 %), deuda baja (menos de 0,5 veces los fondos propios) y flujo de caja libre positivo. Un noveno criterio, precio atractivo, depende del margen de seguridad.
Con 7 u 8 puntos la etiqueta es «CALIDAD BUFFETT»; con 5 o 6, «CALIDAD ALTA»; con 3 o 4, «CALIDAD MEDIA», y por debajo, «NO CALIFICA». La lectura final combina calidad y precio: «COMPRA FUERTE» con 7 u 8 puntos y un margen de al menos el 30 %; «COMPRA» con 6 puntos y ese margen; «WATCH LIST» (buena empresa, a la espera de mejor precio) con 7 u 8 puntos sin margen suficiente; «ANALIZAR» si hay margen pero la calidad es menor, y «PASAR» en el resto. Como el resto de etiquetas, son el resultado mecánico de estas reglas, no una indicación de compra.
El moat se puntúa de 0 a 10 con los números: ROE y ROIC (hasta 2 puntos cada uno, según superen el 15 % o el 20 %), margen bruto por encima del 60 %, margen neto y margen operativo por encima del 20 %, flujo de caja libre positivo, deuda por debajo de 0,3 veces los fondos propios y el sector de la empresa. Desde 8 puntos es «WIDE MOAT», de 5 a 7 «NARROW MOAT» y por debajo «NO MOAT». La gestión se puntúa de forma parecida, con el ROIC, las recompras de acciones, la deuda, los márgenes y la caja.
La puntuación Rockefeller, de 0 a 100, premia a los líderes con escala: hasta 40 puntos por tamaño (2 por cada 1.000 millones de capitalización, con el máximo a partir de 20.000 millones), hasta 30 por rentabilidad (el margen neto, con el máximo en el 30 %), hasta 20 por solidez (20 puntos sin deuda, que bajan hasta 0 cuando la deuda iguala a los fondos propios) y hasta 10 por generación de caja (2 por cada 1.000 millones de flujo libre). Desde 80 puntos es «LÍDER DE ESCALA», desde 60 «SÓLIDO», desde 40 «MEDIO» y por debajo «DÉBIL».
Las tres lecturas (nuestro semáforo, Buffett y Rockefeller) aparecen juntas en el bloque comparativo de la ficha de cada empresa, para que veas en qué coinciden y en qué no. Son métricas mecánicas: el criterio de «negocio comprensible», por ejemplo, solo comprueba que la empresa esté categorizada en nuestra lista, no que tú entiendas el negocio.
El modelo de momentum: puntuaciones, señales, swing y cartera de rotación
El modelo de momentum solo usa precios: velas diarias de los últimos 15 meses y semanales de los últimos 5 años, ajustadas por dividendos y splits. Con ellas calcula dos puntuaciones de 0 a 100 para cada empresa.
Medio plazo: un 40 % es la rentabilidad de 12 meses sin el último mes (escala de −50 % a +100 %), un 30 % la distancia del precio a su media exponencial de 200 semanas (de −30 % a +30 %) y otro 30 % el RSI de 14 sesiones (cuanto más alto, más suma). Si falta alguno de los tres datos, ese componente cuenta 50 puntos (neutro). El modelo de medio plazo no da señal de compra: ordena las empresas en un ranking.
Corto plazo: un 50 % es la tendencia de 12 meses sin el último mes (de 0 % a +40 %) y el otro 50 %, el retroceso reciente medido con el RSI de 14 sesiones (de 65 a 35: cuanto más bajo, más suma). La señal es COMPRA desde 90 puntos si además se cumplen cuatro filtros: el precio está por encima de su media de 200 sesiones y por debajo de la de 20, el mercado (índice S&P 500) está por encima de su media de 200 sesiones y en las últimas cinco sesiones no ha habido ninguna caída de un 5 % o más de un cierre a otro. VIGILAR desde 80, o con 90 cuando falla alguno de los filtros; ESPERAR por debajo de 80. Mientras el S&P 500 esté por debajo de su media de 200 sesiones no hay ninguna COMPRA. Hasta octubre de 2026 los umbrales eran 70 y 55 y no había filtros de mercado ni de desplome; se cambiaron a raíz del backtest que describimos más abajo.
Niveles de la señal de corto plazo: los dos se miran con el precio de cierre y se ejecutan en la apertura siguiente. El objetivo es la media de las últimas 20 sesiones, recalculada cada día: se vende tras la primera sesión que cierra por encima. El stop está a 2 veces el ATR de 14 sesiones (el recorrido medio diario del precio), acotado entre el 4 % y el 8 % bajo el precio: se vende tras la primera sesión que cierra por debajo, y un toque intradía no cuenta. El plazo máximo es de 20 sesiones. Las señales de empresas que además están entre las 100 primeras del ranking de medio plazo llevan la etiqueta informativa «Líder medio plazo», que no cambia la señal. En medio plazo se muestran niveles orientativos para posiciones sueltas: objetivo a +20 % y stop a 3 veces el ATR, entre el 8 % y el 15 %. Objetivos, stops y plazos son cálculos con reglas fijas, no previsiones de dónde irá el precio ni órdenes de compra o venta: la venta en la apertura puede quedar lejos del nivel si el precio abre con un hueco, y puede que nunca se llegue al objetivo.
Pocos días (swing): busca empresas que abren con un salto de al menos un 8 % tras una noticia o unos resultados, con al menos el triple de su volumen habitual, y que al cierre siguen un 10 % o más por encima del día anterior. Es lo contrario del corto plazo: compra el despegue, no la corrección. Exige que la empresa y el S&P 500 estén por encima de su media de 200 sesiones, y descarta las que ya habían subido más de un 50 % en tres meses o venían cayendo más de un 5 % en el último mes. Se compra en la apertura siguiente con dos órdenes: el objetivo, en el cierre del día del salto más 3 veces su recorrido medio diario (ADR de 20 sesiones), y el stop, en el cierre anterior al salto; las dos se ejecutan durante la sesión. Si no salta ninguna, se vende en la apertura posterior al primer cierre por debajo de la media de las últimas 10 sesiones o, como mucho, a las 20 sesiones.
Cartera de rotación mensual: el primer día hábil de cada mes (o el primer día del mes en que el ranking tenga datos recientes en todas las plazas) se toma una foto de las 20 primeras del ranking de medio plazo. Es una cartera modelo: en ella, lo que entra se da por comprado y lo que sale, por vendido, y entre revisiones no hay stops ni objetivos. La app ordena solo por la puntuación; en el backtest, los resultados con y sin un filtro adicional de la media de 200 sesiones fueron muy parecidos.
Resultados del backtest 2012-2026 y sus límites
Antes de fijar las reglas actuales probamos el modelo con datos históricos (un backtest) desde enero de 2012 hasta octubre de 2026, unos 14,75 años, con precios diarios ajustados. Usamos dos universos: la lista completa que seguimos (1.266 valores con datos suficientes: 544 de EE. UU. y 722 de otros mercados) y una muestra de 76 grandes empresas de EE. UU., España, Alemania, Francia, Países Bajos, Suiza y Reino Unido que ya eran grandes en 2012. Todas las cifras descuentan un coste del 0,1 % en cada compra y en cada venta, y las operaciones se ejecutan al día siguiente de la señal.
Cartera de rotación mensual: en las 76 grandes, con las 10 primeras del ranking ordenadas solo por la puntuación, como hace la app, rindió un 24,4 % anual entre enero de 2012 y octubre de 2026, frente al 16,7 % de comprar las 76 a partes iguales, con una caída máxima del −20,1 % frente al −22,2 %. Con un filtro adicional (precio por encima de su media de 200 sesiones) el resultado fue muy parecido: 23,8 % y −19,2 %. Sobre esa variante con filtro, añadir stops dentro del mes bajó la rentabilidad al 15,0 % sin reducir la caída máxima, revisar la cartera cada semana o cada trimestre funcionó peor que cada mes, y la cartera quedó por debajo de la cesta en 2014, 2019, 2021 y 2023. La app aplica la regla con 20 plazas sobre toda la lista que seguimos; en ese universo no damos cifra absoluta por el sesgo de supervivencia.
Señal de corto plazo: con la regla actual (COMPRA desde 90 con los filtros de mercado y de desplome, salida al cierre en la media de 20 sesiones y stop al cierre) acertó en el 67,7 % de las 15.486 operaciones de la lista completa y en el 71,4 % de las 910 de las grandes empresas, con una ganancia media neta de +0,81 % y +1,25 % por operación, respectivamente, y una duración media de 9 sesiones. Una entrada al azar con la misma salida y los mismos filtros acertaba un 53-54 % y no ganaba nada de media. El acierto superó el 63 % en los cuatro tramos temporales analizados y fue parecido en EE. UU. y en el resto de mercados, pero 2022 se quedó en el 37 %: con el mercado bajista casi todo el año apenas hubo señales, y las que hubo fallaron. La regla anterior (umbral de 90, objetivo fijo y stop intradía, sin filtros) acertaba el 58,5 %.
Swing de pocos días: con la regla actual acertó en el 60 % de 445 operaciones en los valores más líquidos de la lista, con una ganancia media neta de +2,10 % por operación y unas 8 sesiones de duración media; el objetivo salta en el 41 % de las operaciones. Sin objetivo la ganancia media era algo mayor (+2,34 %) y el acierto, menor (57,5 %): el objetivo corta las pocas operaciones que se disparan. Es una muestra pequeña y los años varían mucho (2014 se quedó en el 46 %); en las 76 grandes empresas apenas hay 37 operaciones, demasiado pocas para sacar conclusiones.
Lo que el backtest no modela, y conviene leer antes de creerse una cifra: los datos no incluyen empresas que quebraron o dejaron de cotizar (sesgo de supervivencia). Por eso las cifras de la lista completa, que en algunas variantes superan el 35 % anual, están infladas: en ese universo solo comparamos reglas entre sí, y las cifras absolutas solo valen en la muestra de 76 grandes. No hay impuestos, ni tipos de cambio (cada valor se mide en su divisa), ni más coste de ejecución que el 0,1 % por operación, algo poco realista en valores pequeños. El periodo no incluye 2008-2009, el peor episodio conocido para el momentum, así que hay que esperar caídas peores que las medidas.
Además, probamos decenas de variantes. Para no quedarnos con la que mejor salió por casualidad, solo adoptamos reglas coherentes con la teoría y positivas en todos los tramos temporales y regiones. Aun así, la ventaja realista de la rotación frente a comprar la cesta es de unos 6 a 8 puntos anuales en la muestra limpia, en línea con lo que documenta la literatura académica desde el trabajo de Jegadeesh y Titman (1993). Las cifras pueden variar unas décimas según el día de descarga de los datos. Son resultados pasados de una simulación: no garantizan resultados futuros.
De dónde salen los datos y cada cuánto se actualizan
Precios: velas diarias y semanales de Yahoo Finance, a través de la librería yfinance, ajustadas por dividendos y splits. El RSI se calcula con el método de Wilder sobre 14 sesiones a partir de esas velas o, en algunos casos, se toma de Twelve Data.
Resultados y fundamentales (BPA, ingresos, márgenes, flujo de caja, deuda y estimaciones de los analistas): proveedores de datos de mercado, principalmente Twelve Data y Yahoo Finance, con Financial Modeling Prep para algunas estimaciones de varios años y Finviz como respaldo para algunos datos, como el precio objetivo de los analistas.
Frecuencia: el momentum se recalcula los días laborables después del cierre de Europa y de EE. UU., con precios de cierre; la señal es de cierre diario, no intradía. Un dato de momentum que no se ha podido actualizar en 5 días deja de mostrarse como actual. Los análisis de Value Investing se actualizan cuando cada empresa publica resultados, y algunos datos de valoración, como el PER estimado, se refrescan a diario. La cartera de rotación se revisa una vez al mes.
Universo: seguimos unas 1.300 empresas cotizadas de EE. UU. y de otros mercados, agrupadas en categorías temáticas. Los datos de terceros pueden contener errores o llegar con retraso, y eso afecta a los cálculos que dependen de ellos.
Qué no es
No es asesoramiento personalizado. Las señales, los semáforos y las puntuaciones son lecturas de modelos cuantitativos aplicados igual a todas las empresas. No conocen tu situación, tus objetivos, tu horizonte ni tu tolerancia al riesgo, y no te dicen qué debes comprar o vender. Cuando la plataforma muestra estas lecturas junto a las empresas de tu cartera, aplica exactamente las mismas reglas: solo usa qué empresas sigues, no cuánto has invertido ni tus circunstancias. No somos una empresa de servicios de inversión ni prestamos asesoramiento en materia de inversión.
No es una promesa de rentabilidad. Los resultados del backtest son simulaciones con datos pasados y con limitaciones conocidas; la rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros. Hay años en los que los modelos lo hacen peor que el mercado. Invertir en bolsa tiene riesgo: puedes perder una parte o la totalidad del dinero que inviertas.
No sustituye a tu propio análisis. Los modelos no lo leen todo: noticias, cambios en la dirección, litigios o el contexto de un sector pueden pesar más que cualquier ratio. Úsalos para ordenar ideas y decidir qué estudiar a fondo. La decisión de invertir es siempre tuya.
Cómo se publican. Las señales se calculan de forma automática con las reglas de esta página sobre todas las empresas de la lista que seguimos, y cada listado indica la fecha y la hora (de Madrid) en que se calcularon. Una señal refleja los datos de ese momento y puede cambiar en el siguiente cálculo.
Preguntas frecuentes sobre la metodología
¿Las señales son recomendaciones personalizadas?
No. Son lecturas de modelos cuantitativos aplicadas igual a todas las empresas, también cuando aparecen junto a las de tu cartera. No conocen tu situación ni tus objetivos, la rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros y puedes perder dinero. La decisión de invertir es siempre tuya.
¿Por qué una empresa puede estar en COMPRA en Value Investing y no en momentum?
Porque los dos modelos miden cosas distintas. Value Investing mira los resultados, la calidad del negocio y el precio frente a lo que gana; momentum solo mira la tendencia del precio. Una buena empresa a buen precio puede estar en plena caída, y una acción con mucho momentum puede estar cara.
¿Cada cuánto se actualizan las señales de momentum?
Se recalculan los días laborables con los precios de cierre de Europa y EE. UU. La cartera de rotación mensual se revisa el primer día hábil de cada mes, o el primer día del mes en que hay datos recientes de todas las plazas.
¿Por qué no publicáis la rentabilidad del backtest con toda la lista de empresas?
Porque está inflada por el sesgo de supervivencia: los datos no incluyen empresas que quebraron o dejaron de cotizar. Por eso damos como referencia la muestra de 76 grandes empresas, que ya lo eran en 2012, y usamos la lista completa solo para comparar reglas entre sí.
¿El «Precio Justo» de la ficha es vuestro valor intrínseco?
No. El «Precio Justo» es el precio objetivo medio que publican los analistas que siguen la empresa. Nuestro cálculo propio, el valor intrínseco por descuento de flujos de caja (DCF), aparece en el panel Buffett de la misma ficha.
Los términos técnicos, explicados en el glosario.
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